L´Apothéose
Obras de Telemann, Vivaldi, Schultze, Rameau, Haendel y El Jardín de Aranjuez con cantos de pájaros y otros animales de José Herrando

Domingo 22 noviembre. 13h.
Teatro Real Carlos III

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Calle de San Antonio, 68
tel. 918 929 111

Horarios taquilla
Jueves 18 a 20h
Viernes 19 a 21h
Sábado 12 a 14h y 18 a 21h
Domingo 12 a 14h

Precios
Patio de butacas, balconcillo y platea: 15 €
Palcos (planta 1): 12 €
Paraíso (planta 2): 9 €

El Jardín de Aranjuez
Música bucólica en la Europa del siglo XVIII

 

Georg Philipp Telemann (1681-1767)
«Intrada» en re mayor TWV 42:D10
Intrada
Tournée
Aria
Menuet
Balletto

José Herrando (ca.1720-1763)
Sonata en la mayor para violín y bajo
Intitulada El Jardín de Aranjuez en tiempo de Primavera, con diversos cantos de pájaros y otros animales
Allegro (Canario, cuco, ruido de aguas, árboles, ruiseñor)
Andante
Allegro moderato (tempestad, codorniz, palomo)

Antonio Vivaldi (1678-1741)
Concierto para flauta, violín y b.c. en re mayor RV 84
Allegro
Andante
Allegro

Martin Christian Schultze (s. XVIII)
«Aria paysane» (Canto di gl’augello e rosignole, il crivo, eco)
De la Sinfonía III de Trattamento dell’harmonia Op. 2 (1733)

Jean-Philippe Rameau (1683-1764)
«La poule» para clave
De Nouvelles suites de pièces de clavecin (1727)

George Frideric Handel (1685-1759)
Trío sonata nº 2 Op. 5 en re mayor HWV 397
Adagio
Allegro
Musette
Marche
Gavotte

 

Asesoría musicológica: Asociación Ars Hispana. Toni Pons y Raúl Angulo.

Duración aproximada: 70 min.

 

L´Apothéose

Laura Quesada, traverso
Victor Martínez, violín barroco
Carla Sanfélix, violonchelo barroco
Asís Márquez, teclados históricos

El presente concierto reúne una selección de obras de inspiración bucólica compuestas durante el siglo XVIII. La imitación idealizada de la naturaleza pasó en este siglo a ser una de las máximas a seguir por los artistas, máxima a la que se acogieron también los compositores. Se valoraron positivamente las culturas de América y de Asia, gracias a los numerosos relatos de viajes que se publicaron, y surgió el mito del «buen salvaje», al que los filósofos supusieron en un feliz estado de naturaleza en fuerte contraste con el corrupto y artificial mundo civilizado.

Esta idea resultaba muy atractiva en un momento en que proliferó la vida urbana y se hizo patente lo engorroso y asfixiante de la burocracia. La consigna de Horacio de «menosprecio de Corte y alabanza de aldea» se tradujo en una exaltación de la vida sencilla y elemental de los aldeanos y salvajes frente a la complejidad de una vida social urbana acelerada y superflua. No es de extrañar que las élites se retiraran a residencias fuera de las ciudades, en las que podían disfrutar de jardines, arquitecturas efímeras, hermosos árboles, lagos, esculturas y cascadas. Aranjuez se convirtió en uno de estos refugios bucólicos para la corte española durante el siglo XVIII.

La música no fue ajena a este gusto por lo pastoril y natural. Los músicos de toda Europa trataron de huir de los artificios del contrapunto y de la armonía, a la vez que incorporaban a sus composiciones el canto de las aves, la sonoridad de los elementos naturales y, en general, la vida sencilla y noble de los campesinos.

Buen ejemplo de ello es la música de José Herrando. Nacido en Valencia hacia 1720, Herrando se convirtió en un gran virtuoso del violín, llegando a trabajar para la Corte a mediados del siglo XVIII. Llegó a coincidir con el famoso castrato Farinelli, a quien dedicó una colección de sonatas para violín. Como violinista de la Capilla Real, Herrando acompañó a la corte de Carlos III en sus jornadas a los Reales Sitios. Por tanto, Herrando conoció bien el Aranjuez dieciochesco. Un ejemplo de ello es una curiosa composición, escrita para violín y bajo, titulada «Sonata a solo intitulada el Jardín de Aranjuez en tiempo de Primavera, con diversos cantos de pájaros y otros animales», que nos transporta al Aranjuez al que la Corte española se retiraba todas las primaveras. En la partitura de esta sonata se van indicando aquellas acciones y sonidos que un paseante, ajeno al ruido de la civilización, podría encontrarse en el jardín de Aranjuez y que la música trata de imitar: canto del canario, canto del cuco, «ruido de aguas», «ruido de árboles», canto del ruiseñor, «tempestad», canto de la codorniz, canto del palomo…

La recreación del canto de las aves fue una constante en la producción musical del siglo XVIII. Así ocurre en la famosa pieza para clave «La poule» de Jean-Philippe Rameau, en la que ingeniosamente se imita el canto de la gallina, y en el «Aria paysane» del poco conocido compositor berlinés Martin Christian Schultze.

No siempre la naturaleza se imita de un modo literal, sino que los compositores a menudo optan por presentar el mundo bucólico de un modo estilizado. Así ocurre en la obra de Vivaldi elegida para el programa, un concierto para violín y flauta (instrumento pastoril por antonomasia), lleno de encanto natural y directo. En otras ocasiones el arte incorpora la naturaleza por medio de las clases humildes que trabajan en el campo, consideradas como guardianes de una sabiduría y felicidad que los urbanitas han perdido.

Así como los poetas cantan los amores de pastoras y pastores, la cerámica recrea motivos pastoriles y agrícolas, o Carlos III encarga a Goya dibujos sobre trabajos del campo para la Real Fábrica de Tapices, los músicos incluyen en sus composiciones Gavotas, Minuetos, Musettes u otras danzas rústicas, como ocurre con las obras de Georg Philipp Telemann y George Frideric Handel que se incluyen en el programa.

 

                                                                               Ars Hispana. Toni Pons y Raúl Angulo.

“Lo digo sin ambages, cuando uno escucha a L’Apothéose en directo tiene la sensación de estar presenciando un acontecimiento transcendente, de enormes dimensiones. ¿Cómo un cuarteto conformado por traverso barroco, violín barroco, violonchelo barroco y clave puede alcanzar cotas tan extraordinarias y lograr un nivel de excelencia que consigue impactar a los oyentes de forma tan poderosa? Simplemente por lo que reza el titular de esta crítica: trabajo, honestidad y autoexigencia, pero hasta límites insospechados.”

                                                                                                        Mario Guada, Codalario

 

“Los cuatro miembros de L’Apothéose unen muchas virtudes que no son, pese a que lo parezca, demasiados habituales: energía arrolladora (pero sin molestas estridencias), exquisita finura (pero sin absurdos amaneramientos), desbordante imaginación (pero sin extravagancias) y, por supuesto, compenetración a prueba de bombas.”

                                                                                                        Eduardo Torrico, Scherzo

 

L`Ápotheose

De las aulas de un Conservatorio a ganar una docena de premios y convertirse en grupo residente de la mayor institución española de música clásica, todo en menos de 4 años.

Ésta es la historia única de L’Apothéose, el ensemble español que se ha convertido en la nueva referencia de la interpretación histórica en la escena musical europea.

Con su experto dominio y entusiasmo, L’Apothéose da un toque personal a cada pieza musical en la que trabaja, centrándose en explotar al máximo el contenido retórico y emocional de cada obra.

Fieles a los valores de calidad y autenticidad, los cuatro miembros de L’Apothéose centran su trabajo en la recuperación del repertorio histórico español, así como en la exploración de un nuevo discurso en la obra de reconocidos compositores internacionales, con especial atención a autores alemanes como Händel, Telemann o J.S.Bach.

L’Apothéose ofrece una nueva concepción de la música barroca, con interpretaciones apasionadas y llenas de colorido, que han capturado a la audiencia más exigente de respetados escenarios de España, Francia, Italia, Alemania, Holanda, Reino Unido y Colombia. Entre otros, el ensemble ha sido invitado a prestigiosos festivales internacionales como el Festival d’Ambronay (Francia), el Internationale Händel Festspiele Göttingen (Alemania), el York Early Music Festival y el London Festival of Baroque Music (Reino Unido), y nacionales como el de Santander, la Quincena Musical de San Sebastián, el Festival de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid, el Festival de Torroella de Montgrí, el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza y el Festival de Música Antigua de Sevilla, entre otros. En la temporada 2019/20, L’Apothéose fue nombrado grupo residente del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), consolidando así su posición como uno de los más reconocidos ensembles de la escena musical española.

Sus grabaciones Tesoros Musicales de la Biblioteca Nacional de España (2018-DM&DM) y Händel Tribute (2019-IBS Classical) han sido extensamente aclamadas por la crítica, siempre valoradas con la máxima puntuación. Su disco Händel Tribute ha sido destacado como disco recomendado del año 2019 por la revista Scherzo, y ha sido alabado incluso en EEUU, en la revista especializada de la South California Early Music Society.

El nombre del ensemble fue inspirado por el título de la obra “L’Apothéose de Corelli” de François Couperin, pieza que constituyó el primer proyecto musical de los integrantes del grupo y punto de partida de una fructífera andadura musical.

 

Premios obtenidos

Primeros Premio: – EUBO Development Trust /Göttingen Händel Competition. 2017. Alemania / York Early Music Festival. 2019. Reino Unido / Göttingen Händel Competition. 2017. Alemania

Segundos Premios: Utrecht Oude Muziek Festival). 2018 Países Bajos / Concours International de Musique Ancienne. Val de Loire. 2017. Francia. Presidido por William Christie.